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Antología de relatos esenciales adaptados de la literatura española del siglo XIX.

Este volumen reúne adaptaciones de cuentos y leyendas de algunos de los grandes autores del siglo XIX: Mariano José de Larra, Mesonero Romanos, Fernán Caballero, José de Espronceda, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Gustavo Adolfo Bécquer, Juan Valera y Leopoldo Alas "Clarín".

A través de historias de tono romántico y realista, el lector se adentra en los grandes temas de la época: la pasión, la muerte, la culpa, la justicia, el progreso y los conflictos morales.

Una obra imprescindible para comprender la evolución de la narrativa española moderna y disfrutar de relatos que siguen interpelando al lector actual por su fuerza literaria y temática.

Índice de cuentos:

Un reo de muerte (Mariano José de Larra) El romanticismo y los románticos (Ramón de Mesonero Romanos) Bella Flor (Fernán Caballero)La pata de palo (José de Espronceda) La dama de Amboto (G. Gómez de Avellaneda) La promesa (Gustavo Adolfo Bécquer)Callar en vida y perdonar en muerte (F. Caballero) El doble sacrificio (Juan Valera) La mujer alta (Pedro Antonio de Alarcón) Adiós, cordera (Leopoldo Alas, Clarín) En la droguería (Leopoldo Alas, Clarín) El don Juan (Benito Pérez Galdós) La conjuración de las palabras (B. Pérez Galdós)El mechón blanco (Emilia Pardo Bazán) La voz de la sangre (Emilia Pardo Bazán) Las medias rojas (Emilia Pardo Bazán) El parásito del tren (Vicente Blasco Ibáñez)El miedo (Ramón María del Valle-Inclán) El semejante (Miguel de Unamuno)
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Carmen Jiménez García-Brazales

Nuria Díaz Berride

Nuria Díaz, licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Vigo, hizo un máster de Arte y Comunicación, tras el que trabajó como diseñadora gráfica en distintas agencias de diseño. Ahora se dedica por completo a la ilustración y al diseño en su propio estudio.

Leopoldo Alas «Clarín»

Mariano José de Larra

Mariano José de Larra (Madrid, 1809-1837). Escritor, periodista y político español, es uno de los principales representantes del Romanticismo en España. En 1833 adoptó su seudónimo más conocido, "Fígaro". Autor de "El doncel de don Enrique el Doliente" (1834) (novela histórica), "Macías (1834) (drama). Es en el ensayo y en los artículos periodísticos donde alcanza mayor importancia, entre otros: "El casarse pronto y mal", "El castellano viejo", "Vuelva usted mañana" y "El día de difuntos" de 1836; en los que critica la vida y la sociedad española de la época.

Ramón Mesonero Romanos

Fernán Caballero

José de Espronceda

Gertrudis Gómez de Avellaneda

Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer, pseudónimo de Gustavo Claudio Domínguez Bastida, nació en Sevilla en 1836, e ingresó a los diez años en un colegio de huérfanos. Vivió más tarde con su madrina, donde empezó a leer a los autores realistas y románticos. En 1854 se instaló en Madrid. En 1857, sufrió una grave enfermedad. Posteriormente se dedicó al periodismo. Entre 1859 y 1861 escribe las primeras rimas y siete leyendas. En 1863 se recluye en el monasterio de Veruela, donde escribió Cartas desde mi celda. En 1868 Bécquer rompe con su esposa y se instala en Toledo. Reescribe las rimas. En 1870 muere su hermano Valeriano, el pintor, y tres meses más tarde él, en Madrid. Además de como poeta, donde revela una extrema sensibilidad, destaca como prosista, donde combina con maestría lo terrorífico y lo legendario.

Benito Pérez Galdós

Benito Pérez Galdós nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1843. En 1862, Galdós fue enviado por su familia a Madrid, donde inició sus estudios de Derecho. Conoció a otros escritores de la época en tertulias y cafés. En 1865, colabora en el periódico La Nación y comienza a escribir sus primeras obras de teatro. Había escrito por entonces La fontana de oro, (1868), Doña Perfecta (1876), Gloria (1877) y Marianela (1878). Entre 1886 y 1890 publica Fortunata y Jacinta, Miau, La incógnita, Torquemada en la hoguera y Realidad. Siguen novelas donde mezcla el realismo con un contenido más idealista, como Nazarín (1895) y Misericordia (1897). Ingresó en la R.A.E. en 1899, pero esta institución le negó la candidatura al Premio Nobel. Entre 1872 y 1912 Galdós escribe los Episodios nacionales, cuarenta y seis novelas históricas, donde, como en el resto de sus obras, el autor recrea de manera magistral la vida social y privada de la España de su época. La riqueza de la forma y del contenido en la descripción de los personajes, sus peripecias y el trasfondo histórico hacen de Galdós uno de los más grandes autores de nuestra literatura. Los últimos años de su vida los pasó ciego y con grandes penurias económicas. Falleció en Madrid en 1920.

Emilia Pardo Bazán

Emilia Pardo Bazán nació en A Coruña en 1851. A los dieciséis años, en sus Apuntes había acumulado sus primeras experiencias como las, también primeras, notas literarias. En 1881 publica un libro de poemas dedicados a su hijo. Con Oda al Padre Feijoo gana un certamen literario convocado en Orense. En 1887 publica La madre naturaleza. Viajó a Francia, con motivo de una dolencia hepática, tras la ruptura de su matrimonio, concretamente al balneario de Vichy. Ello será definitivo para su experiencia posterior. Tuvo la originalidad de crear un naturalismo católico que podía entroncar con las tradiciones literarias españolas; esto provocó pronto adhesiones y rechazos. Falleció en Madrid en 1921.

Miguel de Unamuno

Miguel de Unamuno (Bilbao, 1864-Salamanca, 1936) fue la personalidad más influyente de la Generación del 98. A lo largo de su dilatada existencia, Unamuno cultivó todos los géneros literarios: libros de ensayos (En torno al casticismo, Vida de don Quijote y Sancho, Del sentimiento trágico de la vida, entre otros), obras teatrales (Fedra y El otro, etc.), poesía (Poesías, Cancionero, El Cristo de Velázquez, etc.), novelas y cuentos (San Manuel Bueno, Mártir, Niebla, La tía Tula, Amor y Pedagogía, etc.). Sus preocupaciones recurrentes fueron la historia y la esencia de España; la figura de don Quijote como símbolo de la raza y del ser humano empeñado en no plegarse ante la sociedad; la existencia de Dios y las incógnitas del más allá.

Ramón M.ª del Valle-Inclán

Ramón del Valle-Inclán (1866-1936) es uno de los escritores más excéntricos y singulares de nuestro panorama literario. Hijo de una familia hidalga venida a menos, pasó su infancia en Galicia, donde comenzó su inclinación por las letras. Pasará su vida alternando su querida Pontevedra con Madrid y México, a donde viajó en varias ocasiones. Es aquí donde comienzan sus aventuras, al participar de las revueltas políticas y mantener un duelo con el director de un periódico, mientras que en la capital española perdió un brazo por una pelea de bar y años después fue encarcelado por criticar la dictadura de Primo de Rivera. Entre tanto, fue publicando y forjando su imagen bohemia, que siempre mantuvo y que le hizo conocido en todas las tertulias culturales de Madrid. Tuvo mucho contacto con el mundo teatral de la época, llegando a casarse con una actriz y a participar activamente en producciones de los grandes directores del momento. Como literato, Valle-Inclán destaca especialmente por introducir el modernismo en la prosa española y por crear un género que le haría inmortal, el "esperpento". En él, Valle-Inclán presenta personajes grotescos y animalizados, similares a títeres o máscaras, con argumentos violentos y desagradables. Sus obras más importantes son las piezas teatrales "Divinas palabras" (1919) y "Luces de bohemia" (1920), así como la serie de novelas "El ruedo ibérico" (1927-1932).

Vicente Blasco Ibáñez

Pedro Antonio de Alarcón Ariza

Pedro Antonio de Alarcón (1833-1891), de familia noble y distinguida pero de situación económica precaria, ingresó en el seminario, donde estudió a los clásicos, que despertaron su interés por la literatura. Abandonó el seminario en 1853. Trabajó como redactor de El Eco de Occidente. Fundó el periódico La Redención, de carácter anticlerical y antimilitarista. En Madrid aceptó la dirección de El Látigo, periódico con las mismas características. Por uno de sus ataques fue retado a un duelo, del que, por suerte, salió con vida. En 1853 publicó El clavo; El carbonero alcalde, en 1859; El sombrero de tres picos, en 1874; en 1880, El niño de la Bola.

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