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El poder de las palabras

Hay libros que nos zarandean y nos despiertan de nuestra somnolencia, obligándonos a poner en tela de juicio nuestras ideas heredadas, nuestras convicciones más firmes. 

03-10-2017

El poder de las palabras

En su novela La muerte del padre, el controvertido escritor noruego Karl Ove Knausgård nos habla de la relación con su familia y con su pasado, de los amigos, de las inseguridades de la adolescencia, de la muerte prematura del padre siempre distante, de las dudas de su talento como escritor. Su escritura parece como si quisiera demostrarnos que la literatura no siempre nos aparta y aísla en un mundo de fantasía, sino que se nos ofrece como herramienta y forma de conocimiento. En efecto, hay libros que nos zarandean y nos despiertan de nuestra somnolencia, obligándonos a poner en tela de juicio nuestras ideas heredadas, nuestras convicciones más firmes. Con esta propuesta pretendemos promover el pensamiento y la reflexión sobre los hechos que acontecen a nuestro alrededor, y a los que en ocasiones apenas les prestamos atención. Al tiempo, queremos impulsar el debate y la discusión razonada, la defensa de las ideas con argumentos; y aprender a dialogar, respetando al otro y sus puntos de vista. Para ello, nos vamos a apoyar en una obra de teatro; por el interés del tema —el acoso escolar—, sugerimos El último curso, de Luis Matilla. Pero, en función de la edad de los alumnos, podemos recurrir a otra obra que, por su temática, nos parezca más apropiada para el grupo con el que estamos trabajando. Por la variedad de asuntos que tratan recomendamos las piezas escénicas de Juan Mayorga en Teatro para minutos, todas muy breves —entre 6 y 10 páginas—, en las que aborda asuntos diversos. En El último curso, Matilla aborda el tema de la violencia y el acoso escolar con un argumento basado en casos reales. Tras los trágicos acontecimientos sucedidos en el instituto, y mientras esperan la llegada de otros personajes, un profesor, una madre y la Consejera de Educación reflexionan sobre lo que ha ocurrido. Al tiempo, Elena, una alumna del centro, va relatando los antecedentes de lo acontecido; pero su visión difiere bastante de las apreciaciones de los adultos.

Las piernas de AmaidúEl texto nos invita a reflexionar sobre la responsabilidad de cada cual en los casos de acoso, desde la de los propios protagonistas de los hechos, a los padres, los compañeros, los profesores y los representantes de la administración educativa. La insensibilidad ante el sufrimiento ajeno, la percepción de la crueldad y el maltrato como algo natural, el recurso de la fuerza como manera de solucionar los conflictos, son algunas de las actitudes que se encuentran en la raíz del problema. Para que los alumnos se vayan ambientando en la expresión teatral, podemos comenzar viendo en clase, y comentando, la intervención de Rafael Álvarez «El Brujo» en este enlace, en el que el actor habla de la importancia de las palabras, «dulces andrajos de un linaje de príncipes», en expresión de Caballero Bonald. A continuación, adjudicaremos los diferentes papeles de la obra El último curso, y haremos una primera lectura colectiva de aproximación al texto; en concreto, de una escena previamente seleccionada, preferentemente las primeras. Luego, analizamos con los alumnos la lectura dramatizada, observando las diferencias entre esta y la lectura individual, y consideramos si escuchar el texto en las voces de los distintos personajes ha servido o no para entender mejor el conflicto que la obra plantea. Finalmente, podemos simular el debate que sobre un conflicto similar se podría producir en el Consejo Escolar del instituto o del colegio. Para tratar de analizar el problema desde distintas perspectivas, remedaríamos en clase un Consejo, con la participación de personajes representativos de los diferentes estamentos de la comunidad escolar. Con este fin, haremos el reparto de diferentes papeles: alumno/a acosado, alumno acosador, un amigo del alumno acosado, un compañero que pasa del tema, un profesor, una madre, el director del centro... El debate deberá estar moderado por un alumno elegido al efecto. Al tiempo, designaremos dos observadores, encargados de tomar nota sobre las distintas intervenciones y sobre el desarrollo del debate en general. Finalizado el mismo, los observadores —y luego todos aquellos alumnos que lo deseen— expondrán sus opiniones sobre el tema tratado, pero también sobre la manera en que ha discurrido el debate y sobre las intervenciones de los diferentes participantes: claridad y corrección en la exposición de las ideas, recursos expresivos utilizados, calidad de los argumentos empleados, respeto de los turnos de palabra y de las ideas de los demás, etc.

Lecturas relacionadas

Matilla, Luis: El último curso. Madrid: Anaya, 2009.
Matilla, Luis: Las piernas de Amaidú. Madrid: Anaya, 2011.

Enlaces

Anaya Infantil y Juvenil: libros de teatro
Rafael Álvarez, «El Brujo» (3:38 min)
Dario Fo: «La Resurrezione di Lazaro» – Misterio Buffo, 1991 (15:39 min)
Leyendo hasta el amanecer. Programa 37: Teatro

(Fragmento extraído de Estrategias de animación a la lectura, un material elaborado por Diego Gutiérrez Del Valle, Paciano Merino Merino y José Luis Polanco Alonso)

Sección

El-aula

Temas

Realismo

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