Care Santos, una de las autoras más reconocidas de la literatura nacional, y el joven Adrián Olmedo, firman una obra de una gran originalidad, galardonada recientemente con el XXIII Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, Kő. La historia más grande jamás contada. La narradora no es un niño, ni un animal, ni un científico, sino una piedra de basalto de unos 471 millones de años que ha sido testigo de prácticamente todo lo que ha ocurrido en el planeta.
Kő (nombre que proviene del húngaro y es una de las palabras más antiguas para designar a una piedra) es un pequeño fragmento de basalto que, desde su aparente inmovilidad, ha visto formarse la Tierra entre volcanes y lava, nacer los océanos bajo lluvias interminables, avanzar glaciares gigantescos y aparecer las primeras formas de vida microscópica. Con una voz llena de ironía, ternura y asombro, recuerda el mundo cuando aún no existían árboles, ni ríos, ni animales, y cómo poco a poco el paisaje se fue poblando de plantas, criaturas marinas, dinosaurios, mamíferos y, finalmente, seres humanos. La novela convierte millones de años de historia en una aventura continua, emocionante y, sobre todo, muy divertida.
Desde el interior de un glaciar al que bautiza como Fresquito hasta el estómago de un dinosaurio gigante en el que trabaja como piedra digestiva, pasando por nidos de pterodáctilos donde se disfraza de huevo para proteger a las crías, Kő vive todo tipo de situaciones inesperadas. Sobrevive a la gran extinción provocada por un meteorito, asiste al lento renacer de la vida tras la oscuridad y presencia cómo diminutos mamíferos temerosos se convierten, poco a poco, en los dueños del planeta. Cuando aparecen los primeros homínidos, la piedra pasa de ser un simple objeto del paisaje a herramienta imprescindible: arma arrojadiza, amuleto de caza, cascanueces y, más tarde, instrumento con el que se fabrican otras herramientas. En uno de los momentos clave del libro, Kő presencia el descubrimiento del fuego y la primera palabra clara que pronuncia una humana para proteger a sus hijos de las brasas, una escena que marca el nacimiento del hogar, de la cocina y de la civilización tal y como la entendemos.
La novela introduce con enorme naturalidad conceptos como la formación del planeta, las glaciaciones, los fósiles, el papel de los dinosaurios, la aparición de los mamíferos, la evolución humana y el uso del fuego y de las herramientas de piedra. Reflexiona sobre qué es realmente cambiar, cómo se aprende a tener paciencia, qué significa estar vivo, el cambio climático a lo largo de la historia de la Tierra y el impacto de nuestra especie en el planeta. El jurado del premio destacó la obra como un "canto a la naturaleza" que propone una "reflexión sugerente sobre el paso del tiempo y el lugar del ser humano en el mundo".
Kő. La historia más grande jamás contada, que se publica el 7 de mayo en Anaya Infantil y Juvenil, se presenta así como una lectura imprescindible para quienes disfrutan de las historias que se atreven a ir más allá de lo convencional. Un viaje por la historia del planeta contado desde el suelo, a la altura de una piedra que ha visto nacer y desaparecer mundos enteros y que, al fin, encuentra por qué ha merecido la pena esperar tanto: poder contarlo.
Sobre los autores
Care Santos nació en Mataró (Barcelona) en 1970. Es autora de una extensa bibliografía, que comprende novelas, libros de relatos y poemarios. Santos ha recibido, entre otros, el premio Barco de Vapor, Edebé, Alandar, Protagonista Jove y Cervantes Chico, todos ellos por su obra dirigida a niños y jóvenes. Los libros de Care Santos han sido traducidos a 24 idiomas. También ha sido galardonada con el Premio Nadal y el Premi Ramon Llull de les Lletres Catalanes.
Por su parte, Adrián Olmedo nació en Barcelona en 2002. Es graduado en Medios Audiovisuales por la UPF, tiene un posgrado de Dirección cinematográfica por la ESCAC y un máster en Montaje Cinematográfico por la ECIB. Olmedo ha dirigido cortometrajes, participado en numerosos proyectos audiovisuales y escrito media docena de guiones cinematográficos. Contar historias es su gran pasión. Kő es su primera incursión en la literatura.

Sobre el premio Anaya
El Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, dotado con 12.000 €, se convoca anualmente con la intención de estimular la creación de obras en castellano dirigidas a lectores de entre siete y catorce años. Desde 2004, cuando se convocó por primera vez, se premia la originalidad, la calidad literaria y la estética, con el fin de divulgar obras que aviven la afición a la lectura entre los más jóvenes, ayudando a su crecimiento interior y al desarrollo de la imaginación y de la creatividad.
En esta edición, el jurado ha estado compuesto por Beatriz Rodríguez-Rabadán, profesora del colegio Fuenllana de Alcorcón; Espido Freire, ganadora de la edición anterior; Mercedes Hernández, de FNAC; Rocío Campos, periodista y colaboradora de El País; Pablo Cruz, responsable de literatura escolar en Grupo Anaya.
A la presente edición del premio se han presentado 479 manuscritos, lo que consolida al certamen como uno de los más relevantes en el ámbito de la literatura infantil y juvenil en lengua española.